Recuerdo que la primera vez que leí sobre Colombia di gracias de haber nacido en tierras Mexicanas y en este hermoso Estado de Guerrero específicamente… como no, si amo la naturaleza e iba a acampar al campo, playas, adoro viajar y no importaba si era incluso al pueblo vecino, siempre que había oportunidad y ¿ahora? ahora tienes que ser cuidadoso con el vehículo que usas, la hora que sales y el lugar a dónde vas.
Hace unos días fui al basurero municipal para tirar lo que salió de un día de escombrar una parte de la casa, y el asunto es que me sorprendió en gran manera la escena que encontré, bastantes señores y señoras entre cerros de basuras, viviendo a un lado de estos “cerros”, niños-bebes comiendo y/o jugando ahí mismo, en una pestilencia insoportable y ellos como si nada.
En eso llegó una camioneta con desperdicio y todos los pepenadores se abalanzaron a ella, ¿sabes para qué? Entre otras cosas llevaba trozos de chicharrón que ellos empezaron tomar con esas manos sucias y empezaron a comer y apartar para guardárselo yo creo…
En verdad al estar escribiéndolo lo estoy viendo otra vez y vuelvo a llorar, sí lloré, no lo pude evitar al sentirme impotente ante esa cruda realidad.
¿Tú crees que si llegara gente del crimen organizado a ofrecerles trabajo a estas personas, no lo aceptarían?
Por ello luego dicen los jóvenes, porque ya lo hemos leído-escuchado en diferentes medios que su justificante es: “Que cambian mil días de hambre y dolor por uno o unos días de gloria”.
No los justifico, porque yo misma he dicho en varias ocasiones que prefiero no tener lujos a tener una vida como la de los que están metidos en el crimen organizado, exponiéndose ellos mismos y a sus familias a la muerte cada día. Pero también hay una cosa cierta: nunca he sentido-vivido el hambre y dolor que muchos de ellos han tenido y lo del basurero municipal me dio una visión de una realidad espantosa.
He leído que hay gente que hace negocio con los pepenadores pero esos que vi yo ahí y que eran muchísimos, esos no participan en las regalías de los que si manejan el negocio de la basura.
Ellos tienen coraje por la vida que les ha tocado vivir, los demás no tenemos la culpa sí es cierto, pero en su rabia por las “acciones” por no decir robos de los gobiernos, “agarran” parejo, ya que ellos son los que pagan muy caro los errores de quienes votamos.
Y si éstas personas se “unen al poder”(que les da el crimen organizado) ¿crees que tendrán miramientos para causar daño?
¿Cómo decirles a esos jóvenes abandonados a su suerte, que piensen en su prójimo, cuando su prójimo y menos su gobierno pensó en ellos?
@fabioladelacruz